Fue un placer ver como el Maestro tenía un excelente humor y una gran forma física a sus 81 años. El maestro comentó (cito de memoria):
La prueba de que mi método de practicar karate es bueno, es que a mi edad aún puedo neutralizar suavemente un ataque y controlar al oponente. Ésta es mi vida, éste es mi karate.Sensei recuerda como Funakoshi era capaz a sus 80 y tantos de aceptar el ataque de uno de los estudiantes jóvenes y lanzarlo a un lado. Dice que entonces no le parecía gran cosa pero que ahora a sus 80 comprende que es algo dificil. Otros maestros a su edad no practican, sólo pueden observar y corregir a los alumnos o ir contando los tsukis: ichi, ni, san...

En KDS es el club anfitrión el que prepara el curso. El Maestro y sus alumnos 5º Dan puntualizan, corrigen y realizan demostraciones sobre lo explicado por los anfitriones. De ésta forma el club que prepara el curso aprende el máximo, ya que han preparado el tema y no hay como enseñar a otros para aprender.
El KDS Gibraltar propuso por un lado como absorber un ataque, esperando hasta el último momento y entrar en irimi , para luego combinarlo con una técnica de fumikomi. Irimi siempre es una técnica desafiante que requiere gran decisión.
Por otra parte trabajamos el kata hangetsu. Realmente, hasta que se trabajan uno por uno los movimientos con una imaginación real no se aprende el kata. Sin estas sensaciones, el kata no es más que una coreografía. Trabajamos el kata punto por punto con los compañeros y en pequeños grupos.
Como siempre me gustaría agradecer la gran hospitalidad y cariño con las que nos tratan todos los miembros del KDS Gibraltar y su instructor Frank DaCosta. También nos gustaría agradecer a Sensei, Mary y Marc por su enseñanza y consejos. Por último dar las gracias a Lionel por su traducción.
Esperamos verlos pronto a todos.
